Los sillones son muebles muy utilizados por toda la familia y su desgaste es normal. Sin embargo, hay algunas acciones y cuidados que podemos hacer para mantenerlos en buen estado. Toma en cuenta estos consejos para tener tu sala como nueva y alarga su vida útil:

Cuídalos del sol. No los acomodes cerca de fuentes de calor o radiación solar, porque deteriora los tejidos haciéndolos más blandos, menos resistentes, se cuartean y secan si son de piel y pierden el color original del tejido si les da continuamente la luz solar.

Evita productos químicos. El uso de detergentes para vajillas, amoniaco, productos con alcohol, los líquidos los grasos y las toallitas para bebes, no son recomendables.

Calcetines, zapatos, pies y juguetes. Son los enemigos de un sofá. Los calcetines y los pies hacen que cojan olor los tejidos y los juguetes pueden engancharse o sencillamente ensuciar los asientos.

Cuidado con los reposabrazos. Si es un sofá está diseñado para sentarse en ellos, no pasa nada, pero si no es así, evita que se sienten en ellos, de esta forma se deformará menos y durará más su apariencia.